OpenAI se está hundiendo. Paradójicamente, eso es algo muy bueno para ti

Buenas noticias para los usuarios, aunque con relativa cautela. OpenAI está dando marcha atrás en muchos de sus grandes proyectos. Por un lado, Sora ya es historia, y por otro, su nueva estrategia de reducción de costes pone en entredicho el acuerdo con grandes fabricantes de RAM, porque tenía previsto asegurarse el 40% de la producción mundial, lo que ha venido disparando los precios. El reciente éxito de Google con TurboQuant, su algoritmo de compresión que permite reducir el consumo de RAM, tampoco ha ayudado.
¿La consecuencia directa? Caída generalizada de la capitalización de las grandes compañías de RAM. Las acciones de Samsung, Micron y SK Hynix llevan varias jornadas a la baja, y esta enorme incertidumbre en el mercado se ha trasladado al precio de la memoria RAM, que ha caído un 30% en la mayoría de los mercados. No estamos hablando de que las pastillas de memoria hayan vuelto a los precios de 2025, pero es un respiro en un mercado que está asfixiando todas las industrias que dependen de los chips de memoria.
En medio de todo esto, OpenAI ha puesto en marcha una reducción en la inversión de infraestructura a la mitad, de 1,4 billones a 600.000 millones de dólares hasta 2030. Y a la vez, inversores están exigiendo productos rentables y sostenibles, algo que no casa con su agresiva estrategia de precios subsidiados, forzando a la empresa a prepararse para una salida a bolsa para recuperar parte de ese dinero invertido y abandonar la política de gasto descontrolado. En otras palabras, no salen las cuentas.
Es un momento complicado, puesto que, por un lado, los fabricantes de hardware habían hipotecado su futuro inmediato a que las grandes compañías de IA como OpenAI se harían con su producción total de RAM. Tanto que empresas como Micron decidieron apostar todo a la industria de la IA y pusieron fin a su marca de consumidores, Crucial. Y por otro, la IA parecía una apuesta en la que no se podía perder, sobre todo por sus enormes barreras de entrada y dependencia cualificada.
Ahora todo está en entredicho, y aunque compañías como Samsung tienen un plan para amortiguar en el futuro estas caídas repentinas, el mercado empieza a ver con ciertos recelos las grandes inversiones en la IA, pensando si es el momento de echar el freno. Sobre todo porque se está comprobando cómo la tendencia actual de mercados tan diferentes pero tan dependientes entre sí genera una situación de equilibrio subóptimo, donde las pérdidas de uno no son necesariamente la ganancia de otro. Si una cae, la mayoría la seguirán por puro efecto dominó. Y no es la primera vez que pasa.
Con todo, era lógico que compañías como Google iban a invertir en tecnologías para depender al mínimo de un mercado que no controlan, bien con sus propios chips, que ya están en ello, como en software que permita hacer más eficientes sus modelos y menos dependientes de componentes de hardware, en el que compiten un enorme número de compañías. TurboQuant es solo un primer paso, pero desde hace tiempo se conoce que los planes de Google pasan por ser totalmente independientes de las variaciones de un mercado que se ha visto incapaz de moverse con suficiente rapidez ante los enormes picos de demanda.
Ahora queda por ver el nivel de corrección del mercado de la RAM, si es solo un alto en el camino al alza o una vuelta a la tendencia anterior de precios estables, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una industria, la de la RAM, que se mueve a base de contratos a corto plazo que no solo limitan la previsión de la demanda, sino que también aumentan los riesgos ante caídas abruptas de la misma.
La tendencia se parece mucho a las de las .com, aunque no como te imaginas

Un simple anuncio de Google y el recorte de OpenAI han hecho que la capitalización de Micron, Samsung y SK Hynix caiga un 10%, 5% y 9%, respectivamente. Y muchos analistas ya apuntan a una desinversión paulatina en la IA, al menos desde el punto de vista del retorno de la inversión, que todavía, y pese a las grandes inversiones, no acaba de llegar, al menos no de la forma que se esperaba, con todas las IAs siendo subsidiadas, con un precio para el usuario mucho menor que el coste real. Y una vez que se termine el dinero, veremos qué compañías se quedan con qué usuarios. Y a qué precio.
Que la IA sea una burbuja no significa que no vaya a cambiar el mundo o que sea algo inútil, solo que se está acabando el dinero.
Aunque muchos hablasen de burbuja de la IA y de la RAM, la realidad es que el tiempo dirá si volveremos a una época similar a la de las .com. Y esto no quiere decir, desde luego, que la IA, como en su día las .com, no vaya a cambiar las reglas de la economía mundial, sino si merece la pena las inversiones que están haciendo a día de hoy y, sobre todo, si todas las compañías y modelos que han proliferado van a sobrevivir.
Porque cuando explote (que lo hará), como en el 2000, solo aquellas que hayan mantenido a raya los costes y hayan dejado de depender de mercados tan volátiles como el de la RAM son las que quedarán. La pregunta que nos deja este cambio de tendencia no es quién será esta vez el Pets.com de 2026, sino quiénes serán la Amazon o la Google de este nuevo mercado. De las grandes, muchos creen que la primera en caer será OpenAI. Al fin y al cabo, el resto están mucho más diversificadas y menos expuestas.
Y todo parece apuntar a que, como en el 2000, Google está haciendo todo lo posible para salir airosa de una incertidumbre que poco a poco se está haciendo tangible. TurboQuant es solo el canario en la mina. Quién iba a decir que, al final, habría que darle la razón a la prudencia, quizás desmedida, de Apple.
La desaceleración del mercado de la IA es una mala noticia para los inversores en la IA, pero una buena noticia para ti. De momento, la RAM empieza a estar más barata. Y eso significa que todos los dispositivos que usas en tu día a día están expuestos a potenciales correcciones de precio a la baja. Ten en cuenta que desde tu coche hasta tu lavadora, todos usan chips de memoria. Tal como está estructurado el mercado, que a OpenAI le vaya mal tiene una traducción directa en que a ti te cueste menos comprar ese móvil que querías.
Seguir leyendo: OpenAI se está hundiendo. Paradójicamente, eso es algo muy bueno para ti
Ver Fuente